El aprendiz de maratoniano

Historias sencillas de carreras

lunes, 20 de octubre de 2014

Maratón de Amsterdam, el valor del grupo

Todas las maratones tienen algo especial, la maratón de Ámsterdam, también. Pero esta vez lo especial no ha sido la ciudad (que lo es), o la carrera, o la organización,... Esta vez lo especial ha sido la compañía.
Ámsterdam es una de esas ciudades especiales, que se deben visitar alguna vez en la vida, porque además de innumerables lugares de interés, posee peculiaridades que la hacen distinta a ninguna otra ciudad en el mundo. Además de una historia reciente, vinculada a la Segunda Guerra Mundial, que de alguna manera marcó el carácter posterior de la ciudad y sus habitantes, convirtiéndoles en tolerantes y abiertos al mundo, Ámsterdam posee dos barrios que podrían considerase únicos en Europa: el barrio rojo y el barrio verde. Ambos, aunque parcialmente localizados en zonas concretas de la ciudad, son barrios virtuales que cubren toda la metrópoli, extendiéndose por muchos lugares. El peculiar barrio rojo, donde las prostitutas se exhiben en escaparates ejerciendo una profesión que aquí es totalmente legal y amparada, y el barrio verde que agrupa a los llamados "coffe-shops", donde se puede consumir y comprar todas las variantes del cannabis. Ambos barrios marcan, para bien o para mal, el perfil de la ciudad que alberga la mayor colección del mundo de cuadros de Van Gogh y la casa de Ana Frank, por mencionar otras dos singularidades mucho más relevantes para el resto del mundo, y sin embargo infinitamente menos conocidas. Pero Ámsterdam es, además, la ciudad de las bicicletas, las flores, los diamantes,... Una ciudad con mil facetas, cada una de ellas interesante, pero apantalladas por los colores rojo y verde.

Es de esperar que una ciudad así, que además es totalmente plana, albergue una gran maratón, como así certifica la federación internacional de atletismo, considerando la Maratón de Amsterdam dentro de su categoría de carreras  de "Oro". Pero he de confesar que la Maratón de Amsterdam me ha defraudado. La organización tiene numerosos puntos mejorables (por ser prudentes). Gestión de ropero discreta, servicio de fisioterapeutas mal promocionado y señalado, acceso a corrales totalmente infra-dimensionado provocando la acumulación de miles de corredores tratando de acceder con mucha dificultad, avituallamientos mal organizados y escasos,... No existe bolsa del corredor, ni antes ni después (en meta una bebida isotónica, un vaso de agua, medio plátano y dos gajos de naranja). Feria pasable, pero con ausencias notables. Camiseta de 'finisher' de buen nivel, pero exageradamente pintada con marcas de patrocinadores (cuando quien patrocinan la camiseta somos los corredores pagándola aparte de la inscripción; vamos, doble o triple patrocinio). En la carrera no hay liebres con globos por tiempos, y servicio médico poco visible,... En fin, carrera muy mejorable desde el punto de vista de su organización.

Si repasamos el recorrido, en gran parte transcurre fuera del centro de la ciudad, llevando muchos kilómetros por zonas donde no hay viviendas. Lo que puede ser muy bonito para una tirada larga, se hace inmensamente aburrido en una maratón, especialmente si apenas hay público a los lados de la carrera. Y en las zonas más urbanas, poco público y de escaso entusiasmo. Público que se limita a animar a sus conocidos y que prácticamente ignora al resto de corredores. Por supuesto con excepciones, me temo que vinculadas a turistas y familiares de corredores. Eso sí, la salida y entrada al estadio olímpico, un privilegio, y algunas de las zonas naturales que se recorren, de una belleza incuestionable.
Por lo que se refiere a mi carrera, peor de lo planificado, pero mejor de lo esperado. Cuando preparé esta Maratón, pensé en hacer una buena marca personal, pero una contractura en el gemelo izquierdo dos semanas y media antes de la carrera, pusieron en riesgo que incluso pudiera correrla. Diez días parado y dos sesiones magistrales de mi fisio de cabecera (Adrián), permitieron que pudiera estar en la línea de salida, pero con muchas dudas. Dudas que fui disipando durante la carrera, aunque me llevaron a unos últimos 14 kilómetros con mucho sufrimiento. Al final cayó mucho el ritmo y entré con 8 minutos por encima de lo planificado, que dadas las circunstancias, es para darse con un canto en los dientes.

Pero vayamos a lo mejor de la carrera: la compañía. Fuimos a Amsterdam a correr un grupo importante de compañeros (y amigos) del grupo de entrenamiento de la Universidad. Algunos a correr Maratón (Carlos, Grego, Jose, Antonio, Fernando y yo mismo), otros a correr Media Maratón (Araceli, Laura, Pepa, Carolina) y otros, como Jorge y Jesús, lesionados, a animarnos y acompañarnos. También contamos con nuestras familias que con su apoyo y compañía han hecho que este fin de semana sea difícil de igualar. Es emocionante sentirse en una experiencia individual (cada uno corre con sus piernas), pero colectiva (en un evento de miles de personas), totalmente arropado por  amigos que viven como tú la experiencia, y por parejas que además de su cariño ponen su convicción en nosotros. En mi caso, los 27 kilómetros que corrí con Fernando,  los metros que corrieron a mi lado Jorge y Jesús (pasado el kilómetro 32, cuando las sombras de la desesperación aparecen) y  los ánimos de Laura, Pepa, Carolina y sus familias tuvieron mucho que ver con el resultado de mi carrera. Cuando al girar la última curva antes de entrar al estadio olímpico vi a Carol, Pepa, Fernando, Irene,... gritando mi nombre, en mitad del dolor que se siente en los últimos kilómetros y a falta de pocos metros para completar la Maratón, no pude reprimir un gran sentimiento de gratitud y lloré como cuando lloré al acabar mi primera maratón. Cuando al entrar al estadio olímpico y me encontré,  a mi mujer Ana y a mi amiga Rubi apoyándome desde la grada,  el sentimiento de felicidad fue completo. Lo había vuelto a conseguir, esta vez con la ayuda de un gran equipo donde todos cuidan de todos y todos se preocupan por todos.  Y con el apoyo en la distancia de los que no pudieron viajar (Edu, Emilio, David,...) que nos siguieron y enviaron todo su apoyo desde Madrid. Un gran equipo.


Como en todas las proezas deportivas, hubo luces y sombras. Las chicas estuvieron todas soberbias: Araceli, Carolina, Laura, Pepa. Pese al peor tiempo que tuvieron durante su recorrido, se vinieron arriba haciendo unas carreras fantásticas. Jorge y Jesús, enormes, incansables, acompañándonos a todos, y empujándonos hacia delante. Jesús, después, se hizo la media maratón estando lesionado; impresionante. El resto de chicos (quitando a Grego que entró en meta con su niña en brazos y contento con su marca, y Rubén, un amigo de Jose que hemos adoptado, que hizo su mejor marca) de alguna manera nos encontramos de frente con la peor cara del maratón. Jose, tan exigente consigo mismo, desesperado al no poder mantener el ritmo, casi abandona (Jose, habrá otras maratones -que no se entere Rubi-, donde podrás demostrar otra vez  tu inmenso talento en esto de correr). Carlos, con lo poco que había entrenado, acabó, como siempre, dándolo todo. Fernando se me quedó clavado en el 27 (como siento que no pudiéramos acabar juntos con un gran abrazo). Pero todos pendiente de todos, de sus tiempos, de su esfuerzo,... El grupo es nuestra fuerza y nuestra referencia. Ojalá volvamos a vivir algo así.

8 comentarios:

Gonzalo Quintana dijo...

Es curioso que una maratón de tanto renombre tenga esas carencias. Estas crónicas ayudan mucho a los que no hemos ido. Felicidades!

Alex dijo...

Enhorabuena por haber conseguido completar una maratón mas, nada fácil sin duda.

Coincido con Gonzalo, tus crónicas ayudan mucho a los que no hemos corrido por allí.

Un abrazo.
Alex.

Celina dijo...

Correr un maratón mola pero hacerlo con amigos y familias mola mucho más! Me ha encantado cómo has presentado el maratón, pq a alguien q no conoce esa ciudad como es mi caso me dan ganas de ir! Felicidades a tod@s!

yonhey dijo...

Enhorabuena José, lo conseguiste pese a los problemas, será por maratones, tú ya tienes tablas en estas lides, los hay que son para disfrutar de la compañía y los sentidos.
Un abrazo

José Manuel dijo...

Gracias! Me alegro que os haya gustado...

MMV dijo...

Este maratón forma parte de la lista de aquellos que me gustaría correr en alguna ocasión. Leer tu crónica no ha hecho sino hacerme tener más ganas de compartirlo con familiares y amigos. Un abrazo. Con tu permiso me quedo por estos lares

david cp dijo...

hola
la tengo en vista pero segun cuentas no muy atractiva despues de correr berlin este ano, que tiempo hicistes?
bueno bajare a madrid en fin de ano a hacer una tapia por si estas
saludos

José Manuel dijo...

Hola David, 3,28
Site apuntas a una tapia, llamame!

Maratones que he corrido

  • Maratón de Madrid: 2004 (3h 58m), 2005(3h 56m 42s), 2006(4h 15m 34s), 2007 (4h 06m 49s), 2009 (3h 40m 20s), 2012 (3h 19m 36s), 2013 (3h 13m 59s), 2014 (3h 40m 58s), 2015 (3h 19m 33s), 2017 (3h 58m 12s)
  • Maratón de Donosti: 2007 (4h 4m 52s), 2017 (3h 38m 40s)
  • Maratón de Toral de los Vados: 2008 (4h 11 m 16s)
  • Maratón de Marrakech: 2009 (3h 58m 4s)
  • Maratón de Oporto: 2009 (3h 30m 34s)
  • Maratón de Zaragoza: 2009 (3h 56m 32s)
  • Maratón de Sevilla: 2010 (3h 47m 27s)
  • Maratón de Boston: 2010 (3h 29m)
  • Maratón de Nueva York: 2010 (3h 28m 38s)
  • Maratón de Málaga: 2010 (3h 52m 16s)
  • Maratón de París: 2011 (3h 29m 43s)
  • Maratón de Berlín: 2011 (3h 23m 28s)
  • Maratón de Castellón: 2011 (3h 20m 14s)
  • Maratón Misteriosa (Tres Casas, Segovia), 2013 (3h 54m)
  • Maratón de Chicago: 2013 (3h 25m 37s)
  • Maratón de Londres: 2014 (3h 27m 58s), 2016 (4h 1m 18s)
  • Maratón de Amsterdam: 2014 (3h 28m 6s)
  • Maratón de Lisboa: 2015 (3h 34m 56s)
  • Maratón de Valencia: 2016 (3h 40m 32s)
  • Maratón de Tokio: 2017 (3h 39m 38s)

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