El aprendiz de maratoniano

Historias sencillas de carreras

viernes, 6 de enero de 2012

San Silvestre Vallecana 2011


La Sansilvestre Vallecana se ha convertido en una de las “grandes carreras del mundo”. Según la clasificación de la Federación Internacional de Atletismo ‘solo’ tiene la categoría plata, pero tanto por organización, número de participantes, seguimiento de medios (incluida retransmisión en directo), servicios médicos, voluntarios,… posiblemente podría estar en la categoría de oro. La Sansilvestre, además, son dos carreras: la profesional y la popular. La profesional, exigente, talismática. La popular, multitudinaria. Desde luego la emoción que se siente al correrla podría ser equiparable a la de otras grandes carreras. La Sansilvestre popular tiene además dos vertientes: por un lado es la carrera importante donde muchos corredores populares quieren medirse, y por otro lado la charanga divertida donde muchos mezclan algo de deporte con la diversión previa al final del año.
Este año, la carrera ha sido la más multitudinaria de su historia, y no me ha defraudado. Entre otras cosas, porque después de varios intentos este año de bajar de 42 minutos, este 31 de diciembre al final lo he conseguido. He vivido la carrera con intensidad y concentración. Antes estuve calentando con mis compañeros de entrenamientos Paco y Carlos. Salí con cabeza para no estrellarme con la primera cuesta de Concha Espina, aunque la multitud no permite tampoco correr con alegría. Y a medida que se podía correr con más espacios, empecé a clavar los tiempos parciales que necesitaba para bajar de 42 (recuperando lo perdido el primer kilómetro). Al pasar por Atocha, poco después del ecuador de la carrera, pensé que lo tenía en mi mano, pero unos minutos después, especialmente cuando uno se acerca al kilómetro ocho, la carrera pica hacia arriba, y no sería la primera vez que la cuesta de la Avenida Ciudad de Barcelona acaba con las ilusiones de un corredor. Poco antes de llegar a lo que mucho llaman “el muro de Vallecas” me encontré con Gabi, un amigo de toda la vida. Iba tan concentrado (y tan al límite) que no le conocí. Después de intercambiar unas palabras de cortesía, me metí de lleno en la cuesta. Cuando culminé la cima dentro de tiempo, al ver que ya lo tenía en la mano, me pasó algo que nunca me ha ocurrido: me flaquearon la piernas. NO es que me dolieran, sino que me flaquearon, como cuando uno se pone muy nervioso. Fue una sensación rara y que tuve que superar pensando en que solo quedaba un kilómetro, con mucha gente animando, y que solo tenía que dejarme llevar. A falta de 150 metros, ya veía el cronómetro oficial por debajo de cuarentaydos, por lo que un pequeño strint incluso me permitió bajar de mi meta en “tiempo oficial” (tardé más de medio minuto en la salida en pasar por el arco”. Me sentí plenamente feliz y casi sin creérmelo (un minuto por debajo de mi mejor 10000) me dirigí al guardarropa para abrigarme y volver a casa.

Pero una gran carrera tiene que evitar algunas cosas que se siguen produciendo año tras año, y que a lo mejor la convierten en un carnaval. NO es presentable cómo está organizado el acceso a los corrales de salida. No se cómo acabó la cosa, pero 25 minutos antes de la salida, en el acceso a los cinco primeros corrales (los que salen primero y delante) había una aglomeración de miles de personas, nerviosas e impacientes por acceder a su corral, que tenían que pasar por un auténtico cuello de botella, de uno en uno, para acceder a una segunda zona que a su vez daba acceso al corral definitivo. Yo conseguí pasar 15 minutos antes de la salida, pero detrás de mí quedaron cientos de personas que no se si llegaron a su cajón a tiempo. Impresentable. Algún año habrá una avalancha con desgracias personales. O se toman medidas o al tiempo.

Y sigue siendo impresentable la actitud de muchos presuntos corredores, no sé si por ignorancia o, sencillamente, por falta de educación. Miles de semovientes (no pueden ser considerados corredores), se cuelan en cajones que no les corresponde, y otros miles se incorporan en la cabecera por delante de los que, a priori, van más rápido buscando una marca personal. Estos miles de maleducados, bobos inconscientes (porque no son conscientes del daño que ocasionan) provocan atascos, tropezones, mini-altercados,… Perjudican a los que quieren correr buscando su marca personal, da igual que sean 30 minutos o 50, porque estos cretinos se encargan de decidir por los demás. Muchos van en grupitos, juntitos, taponando la calle. Si a alguien se le ocurre afearles su comportamiento, tienen la osadía de encararse con frases como “¡qué pasa, que quieres batir algún record!” o “¡pero que prisa tienes!”. Si no van a correr, si lo que quieren es echar unas risas y divertirse, ¿por qué no se ponen detrás, donde se ponen todos los que persiguen el carnaval, no la carrera?. Todos los años te preparas mentalmente para tratar con toda esta tropa, pero realmente cuesta creerlo. Yo suelo salir en el tercer cajón ‘más rápido’, siempre salgo ‘en mi sitio’ y suelo llegar en el tiempo que me correspondía por el cajón donde salía. Entonces, ¿Cómo es posible que vaya adelantando gente, mucha gente, hasta pasada la mitad de la carrera? Muchos de ellos de alegre trote social (algunos inconscientes corriendo de la manita de sus hijos pequeños). Imagino que ni no hay alguna desgracia es por la intercesión de San Silvestre). En esto si somos distintos a las grandes carreras de otros países. Allí no pasan estas cosas, mal que me pese reconocerlo y la única diferencia es el personal que corre.

6 comentarios:

Tania dijo...

Enhorabuena Jose!! tiempazo!!! me imagino esos nervios en el último kilómetro cuando ves que cumples tu objetivo! fenomenal!!
bss
Tania

José Manuel dijo...

La verdad es que no hay mejor manera de acabar el año!

El crusti dijo...

Enhorabuena, Jose
Es una carrera buena si coges la zancada correcta, pues es trazado favorable excepto el trocito de la Albufera.
Comparto cosas contigo, no en su totalidad. Creo que hay que definir "oficialmente" de que va esta carrera y a partir de ahí diseñarla correctamente.
Ya lo hablaremos detenidamente
Un abrazo
Santi

Tomás Soria (Tomypeck) dijo...

LLego a tu blog, a traves de bloggers amigos, y con tu permiso que quedo por aqui. Te invito a que te pases por el mio.
Tremenda progresión en Maratón , viendo tus resultados.
Ah y totalmente de acuerdo contigo, lo de correr sin dorsal, y meterse en cajones que no corresponde, aqui no sucede, ni en la mas popular.
Saludos.

Celina dijo...

Enhorabuena José! me parece toda una hazaña conseguir tu marca de 10.000m luchando contra tantos inconvenientes! tienes razón con lo que comentas de la gente, por desgracia pasa en las carreras y en otros muchos contextos. Un beso grande y felicidades de nuevo

José Manuel dijo...

Gracias Celina!

Tomás, bienvenido. Ya te he visitado (tu blog!). Te invito a la comida previa que hacemos en MAPOMA. Si te apetece unirte, nos juntamos entre 15 y 30 antes de la Maratón a echar unas risas.

Un saludo

Maratones que he corrido

  • Maratón de Madrid: 2004 (3h 58m), 2005(3h 56m 42s), 2006(4h 15m 34s), 2007 (4h 06m 49s), 2009 (3h 40m 20s), 2012 (3h 19m 36s), 2013 (3h 13m 59s), 2014 (3h 40m 58s), 2015 (3h 19m 33s), 2017 (3h 58m 12s)
  • Maratón de Donosti: 2007 (4h 4m 52s)
  • Maratón de Toral de los Vados: 2008 (4h 11 m 16s)
  • Maratón de Marrakech: 2009 (3h 58m 4s)
  • Maratón de Oporto: 2009 (3h 30m 34s)
  • Maratón de Zaragoza: 2009 (3h 56m 32s)
  • Maratón de Sevilla: 2010 (3h 47m 27s)
  • Maratón de Boston: 2010 (3h 29m)
  • Maratón de Nueva York: 2010 (3h 28m 38s)
  • Maratón de Málaga: 2010 (3h 52m 16s)
  • Maratón de París: 2011 (3h 29m 43s)
  • Maratón de Berlín: 2011 (3h 23m 28s)
  • Maratón de Castellón: 2011 (3h 20m 14s)
  • Maratón Misteriosa (Tres Casas, Segovia), 2013 (3h 54m)
  • Maratón de Chicago: 2013 (3h 25m 37s)
  • Maratón de Londres: 2014 (3h 27m 58s), 2016 (4h 1m 18s)
  • Maratón de Amsterdam: 2014 (3h 28m 6s)
  • Maratón de Lisboa: 2015 (3h 34m 56s)
  • Maratón de Valencia: 2016 (3h 40m 32s)
  • Maratón de Tokio: 2017 (3h 39m 38s)

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