El aprendiz de maratoniano

Historias sencillas de carreras

lunes, 30 de enero de 2012

El largo camino a Ziwa (capítulo 4/6: el Colegio James Moiben)

Aulas
Sala de profesores
Alumnos de primaria
Aulario
Sala de ordenadores
Nuestro segundo día en Kenia, lo íbamos a dedicar a conocer los problemas del Colegio. El Colegio cubre tanto enseñanza primaria como secundaria, lo cual genera algunos problemas añadidos en un mundo de extrema escasez. Porque el primer gran problema del colegio es la escasez de recursos. Solo unos pocos niños de familias con cierta holgura económica paga los mínimos gastos que cubren su enseñanza, porque la mayoría de gastos del colegio los cubre personalmente James Moiben con el dinero que genera en su actividad profesional: correr carreras de fondo en carretera o croses. Esos gastos incluyen la pensión completa y salario de profesores, y pensión completa de la mayoría de los niños que están en régimen de internado. Más todo de tipo de gastos que incluyen material escolar, electricidad, agua, transporte de agua, obras,… Pero vayamos por partes. Hay escasez de todo, desde infraestructuras hasta el material escolar. Los estudiantes y profesores no tienen ni duchas ni agua corriente. Se lavan y lavan su ropa del agua que se extrae de dos pozos que en la época seca no les dan agua. Los dormitorios son barracones donde no existen ni siquiera armarios. Los dormitorios de los chicos y chicas de primaria son contiguos a los de los chicos y chicas de secundaria, lo cual genera problemas de convivencia y a veces educativos (los profesores son muy celosos de preservar a los más pequeños de conversaciones de los mayores que pudieran de alguna manera acelerar su aprendizaje en valores no positivos). Por lo menos los chicos están en una nave distinta a las de las chicas, pero no a mucha distancia. Las letrinas (tienen letrinas) no alcanzan un mínimo de dignidad y lo mínimo exigible hoy para seres humanos, y menos chicos, chicas y niños muy pequeños (que las comparten con los más mayores). Para colmo las letrinas están muy cerca de uno de los pozos con el consiguiente riesgo de contaminación. No existe comedor. Los chicos hacen cola con su plato donde se les sirve una ración que luego se comen sentados a la intemperie (y hay que recordar que tienen varios meses de lluvias intensas). En el llamado aula informática apenas hay media docena de ordenadores reciclados y en el laboratorio (un pequeño aula donde conviven las prácticas de física, química y biología, apenas hay material para poder hacer nada, lo cual desarrolla mucho la imaginación de los profesores que diseñan las prácticas. Cada libro de texto lo comparten cuatro alumnos.
Material para laboratorio
Guardería
Clase de secundaria
Aulario Universidad Carlos III
Despacho del Director
De todos estos problemas, de los cuales el denominador común es la falta de dinero, quizá el más grave, el más importante es el agua. El agua del colegio depende de dos pozos (uno de los cuales no tiene bomba para pasar el agua a un deposito). En periodo seco, los pozos se quedan sin agua, y hay que traer agua en un depósito tres veces al día (con el consiguiente coste añadido). El agua no es agua limpia, por lo cual a veces origina infecciones en los niños, y con esa agua beben, se lavan, lavan su ropa,… es urgente y necesario tomar medidas para mejorar la calidad (y cantidad) de su agua.
Clase de laboratorio
Cocina
Campo de futbol
Y con todo esto, mejor, con solo esto, educan niños y los educan bien. EL colegio está en la parte más alta de los rankings que se hacen en Kenia a colegios de primaria y secundaria. Y solo hay que pasarse por el colegio para ver y percibir la educación (en el sentido cívico de la palabra) de los niños, la disciplina, el respeto a sus profesores, algo que desgraciadamente cada vez vemos menos en nuestro primer mundo. Y lo que más sorprende: parecen felices. Ríen, juegan, cantan, bromean. Te sonríen para que les hagas una foto.
Casas profesores
Letrinas
Haciendo cola para comer
Lavando la vajilla
Ziwa está muy lejos de España, pero posiblemente la distancia social es mayor que la distancia física. Vengo de una España preocupada por sus cinco millones de parados y la recesión económica, y como ya he comentado antes siento vergüenza cuando se nos pregunta por ¿cómo están las cosas en España? Después de ver cómo no se pueden duchar los niños del colegio, donde duermen, o como hacen cola para recoger su ración de ugali con sukuma (masa de harina de maíz con vegetales cocidos, alimento básico keniano) para luego comérselo a la intemperie, cuando recuerdo a los niños transportando agua, a veces kilómetros, sobre su cabeza (y todos estos son los privilegiados de este país), se olvida la crisis, se minimiza, se convierte no solo en una anécdota, sino en un broma pesada. Una pasada por aquí les daba a nuestros políticos y los periodistas que nos informan de lo que hacen o no hacen los políticos. Unas vacaciones de una semana les daba en las suites que ocupan los profesores de la Escuela Jame Moiben, un Centro realmente para la Excelencia. Incluyo en los políticos otros cargos también electos con sus miserias (alguno a lo mejor aprendía algo sobre ‘excelencia’).
Dormitorios
Haciendo un examen
Depósito de agua
Lavandonos las manos

3 comentarios:

Alex dijo...

Hola Jose:
Muy bien descrita la realidad en tus crónicas, me he leído los seis capítulos de un tirón.
Conozco bastante bien los problemas en Kenia que describes, no obstante soy padrino de unos niños que viven precisamente allí, llevo colaborando con una ONG www.sosafrica.org desde hace algunos años, y tal y como narras la situación allí es mas que preocupante, sobre todo para los niños.
Es lamentable que mientras en un lado del mundo se estén malgastando miles de millones de dinero, en otras partes como Kenia u otros países del cuerno de África, existan carencias tan básicas como las que expones.
Espero que reflexiones como éstas consigan despertar algunas conciencias dormidas.
Te animo a seguir con la gran labor que desarrollas y sobre todo quiero dejar constancia de mi admiración por Jame, me parece una persona con una increible calidad humana como así demuestra con cada uno de sus actos.
Gracias por tu narración de esta realidad que aunque pueda parecer lejana, está ahí mismo, a la vuelta de la esquina.

Un abrazo amigo.
Alex.

Alex dijo...

Perdón, quise decir que me he leído de un tirón los 4 capítulos, espero el resto con impaciencia.

Un abrazo.
Alex.

José Manuel dijo...

Gracias Alex por todo

Maratones que he corrido

  • Maratón de Madrid: 2004 (3h 58m), 2005(3h 56m 42s), 2006(4h 15m 34s), 2007 (4h 06m 49s), 2009 (3h 40m 20s), 2012 (3h 19m 36s), 2013 (3h 13m 59s), 2014 (3h 40m 58s), 2015 (3h 19m 33s), 2017 (3h 58m 12s)
  • Maratón de Donosti: 2007 (4h 4m 52s)
  • Maratón de Toral de los Vados: 2008 (4h 11 m 16s)
  • Maratón de Marrakech: 2009 (3h 58m 4s)
  • Maratón de Oporto: 2009 (3h 30m 34s)
  • Maratón de Zaragoza: 2009 (3h 56m 32s)
  • Maratón de Sevilla: 2010 (3h 47m 27s)
  • Maratón de Boston: 2010 (3h 29m)
  • Maratón de Nueva York: 2010 (3h 28m 38s)
  • Maratón de Málaga: 2010 (3h 52m 16s)
  • Maratón de París: 2011 (3h 29m 43s)
  • Maratón de Berlín: 2011 (3h 23m 28s)
  • Maratón de Castellón: 2011 (3h 20m 14s)
  • Maratón Misteriosa (Tres Casas, Segovia), 2013 (3h 54m)
  • Maratón de Chicago: 2013 (3h 25m 37s)
  • Maratón de Londres: 2014 (3h 27m 58s), 2016 (4h 1m 18s)
  • Maratón de Amsterdam: 2014 (3h 28m 6s)
  • Maratón de Lisboa: 2015 (3h 34m 56s)
  • Maratón de Valencia: 2016 (3h 40m 32s)
  • Maratón de Tokio: 2017 (3h 39m 38s)

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